El Hijo de Dios no apareció como un maestro débil: se mostró con autoridad sobre lo que enfermaba, cegaba o mataba. En cada milagro vimos su señorío: al leproso le dijo «quiero, sé limpio», al enfermo «estira tu mano», al ciego «recibe la vista», al muerto «levántate». Esa misma potencia hoy actúa en lo escondido de nuestro corazón, venciendo cadenas de vergüenza, miedo, orgullo y culpa.
Cuando crees realmente en Jesús, dejas de confiar en estrategias torpes y fuerzas pasajeras frente al pecado. Él es poderoso para salvar: para rescatar en la tentación, proteger en la presión y corregir con amor. Descansa en su autoridad y no en tus recursos. Su poder no te aplasta; te redime y te libera. Así, el que parecía impotente descubre que el Padre lo sostiene y lo transforma por medio del Hijo en quien nunca falta fuerza.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - January 18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.