Todos estamos viviendo continuamente nuestros Jaboc. Vamos cara a cara con luchadores en la oscuridad. Y muchas veces nos vamos de la lucha llevando las marcas de heridas; y, sin embargo, en esa misma experiencia hemos recibido bendición.
Aquel toque en la coyuntura del muslo de Jacob fue el toque que marchitó su vieja y alardeada fuerza. Dices que Jacob venció. Sí; pero ¿cuándo? No mientras luchaba, sino después, cuando el muslo se le descoyuntó y ya no pudo luchar más. Entonces rodeó con sus brazos robustos el cuello de su adversario y se aferró, diciendo: «No te soltaré hasta que me bendigas».
De ese modo prevaleció: no a la vieja manera de la astucia, sino dejando que el viejo hombre fuera herido y vencido, y por el camino nuevo de la confianza y el aferrarse a Dios.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - May 4
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.