Así como Dios puede enviar a una nación o a un pueblo una bendición mayor que darle ministros fieles, sinceros y santos, así también la mayor maldición que Dios puede enviar sobre un pueblo en este mundo es entregarlo a guías ciegos, no regenerados, carnales, tibios e inexpertos.
Fuente y atribución
Autor original: George Whitefield
Título original: Short pithy gems from George Whitefield — 42
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de George Whitefield, publicado originalmente en Grace Gems.