Pensamientos para la hora quieta

La Biblia, luz para el corazón y las naciones

Separar la educación de la Biblia produce inteligencia sin piedad; solo la Escritura sana el corazón y trae paz a las naciones.

Quitad la Biblia de la escuela y la universidad

¡Dios ayude a esta nación si se encamina hacia el secularismo! Nuestro pueblo puede convertirse en gigantes en inteligencia; pero, separado del elemento religioso, divorciado de la formación religiosa, lo probable es que se convierta en demonios en depravación.

¿Dónde, además, se han de hallar el remedio y la panacea para el corazón angustiado en su hora de dolor?

La filosofía y la ciencia, por nobles factores que sean, jamás podrán sanar las heridas de la humanidad, borrar los surcos de la frente abatida por el dolor, ni iluminar las sombras del último valle. Nunca podrán frenar la locura de las naciones, someter al demonio de la guerra y «hacer sonar los mil años de paz».

Quitad la Biblia de la escuela y la universidad, y en la más triste de las batallas, la lucha de principios en conflicto, donde el credo sin Dios y sin Cristo resulta triunfante, no podrá haber sino el toque de difuntos.

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: Thoughts for the Quiet Hour — Excerpts — 70

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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