Aquellos que viven a la mayor distancia de los medios de gracia suelen emplear la mayor diligencia, y aprenden a conocer más de Cristo y de su salvación. Pero ningún arte curioso, ni el mero aprendizaje humano, puede dirigir a los hombres hacia él. Debemos aprender de Cristo atendiendo a la palabra de Dios, como a una luz que resplandece en un lugar oscuro, y buscando la enseñanza del Espíritu Santo. Y aquellos en cuyo corazón ha nacido la estrella de la mañana, para darles algún conocimiento de Cristo, hacen de adorarle su principal ocupación. Aunque Herodes era ya muy anciano, y nunca había mostrado afecto por su familia, y él mismo no era probable que viviera hasta que un recién nacido hubiera crecido hasta la edad adulta, comenzó a sentir la turbación del temor a un rival. No comprendía la naturaleza espiritual del reino del Mesías. Guardémonos de una fe muerta. Un hombre puede estar persuadido de muchas verdades y, con todo, odiarlas, porque interfieren con su ambición o con sus indulgencias pecaminosas. Semejante creencia lo inquietará y lo volverá más resuelto a oponerse a la verdad y a la causa de Dios; y puede ser lo bastante necio para esperar el éxito en ello.
Los sabios adoran a Jesús (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 2:1-8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.