¡Hijo de la enfermedad y del dolor!
¡Hijo de la enfermedad y del dolor!, cuyos ojos durante largas semanas no han podido soportar la luz deslumbrante del sol, junto a cuyo lecho insomnieante la lámpara tenue ha parpadeado con monotonía cansada, ¡esténse quietos!
Dios tiene sus propios métodos de trato y disciplina misteriosos. Puede hacer de esa cámara de sufrimiento un Betel. Allí suele tenderse una escalera entre la tierra y el cielo, recorrida por los ángeles Fe, Resignación, Esperanza y Paz.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Thoughts for the Quiet Hour — Excerpts — 55
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.