Pensamientos matutinos

La cruz cambió mis cadenas por su justicia eterna

Cristo tomó nuestro pecado y maldición para darnos su justicia. La justificación es puro favor: Dios nos vuelve aceptos sin deuda, y esa gracia solo se recibe por fe, no por ritos ni méritos.

El evangelio enseña el intercambio más alto de la historia: el Hijo de Dios, soberano sobre todo, tomó nuestro lugar y cargó nuestra culpa para obrar la justificación del pueblo. La gloria de Dios no se opaca; al contrario, se ve plenamente revelada cuando la justicia de su ley permanece y, sin embargo, la misericordia alcanza al pecador que no podía pagar.

Por eso se dice que fuimos justificados gratuitamente por la gracia mediante la redención en Cristo. Si alguien intenta agregar un rito, mérito o condición, cae en un sistema de tarifas espirituales y la justicia deja de ser don gratuito. El texto insiste: “Por la fe”. Solo la fe en la sangre de Cristo convierte al culpable en aceptado. No traemos nada en nuestras manos para negociar; venimos vacíos y encontramos una gloria imposible para la lógica humana: Dios nos declara justos por pura gracia.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - December 17

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura