El cristiano que está sumido hasta los ojos en problemas puede hallar consuelo en el conocimiento de que, en el plan bondadoso de Dios, todo tiene un propósito positivo: promover su santificación.
En este mundo, los hijos de la realeza tienen que someterse a un entrenamiento y una disciplina adicionales de los que otros niños escapan, a fin de prepararlos para su alto destino.
Lo mismo ocurre con los hijos del Rey de reyes. La clave para entender todos sus tratos con ellos es recordar que, a lo largo de sus vidas, los está entrenando para lo que les espera y esculpiéndolos a imagen de Cristo. A veces el proceso de cincelado es doloroso y la disciplina tediosa, pero entonces la Escritura nos recuerda: El Señor disciplina a quienes ama, y castiga a todo el que recibe como hijo. Soporten las dificultades como disciplina; Dios los está tratando como a hijos... Ninguna disciplina parece agradable en el momento, sino dolorosa. Sin embargo, después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella (Hebreos 12:6-7,11).
Fuente y atribución
Autor original: J. I. Packer
Título original: Pithy gems from J. I. Packer — 102
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. I. Packer, publicado originalmente en Grace Gems.