Esta comparación aparece con frecuencia en la Escritura. Moisés dice que el Señor hizo a su pueblo «chupar miel de la peña y aceite del pedernal». Es claro, entonces, que podemos considerar este alimento como símbolo de las grandes bendiciones espirituales. Las fuentes de las que el cristiano obtiene su nutrición son variadas, y debemos agradecer a Dios que no nos haya limitado a una sola fuente secundaria. Fue sabio y misericordioso que hubiera una sola Planta Renombrada, una sola Rosa de Sarón, un solo Lirio de los Valles, una sola Vid Viviente; es decir, un solo Salvador y Redentor, una sola Cabeza y Reservorio de la Iglesia. Pero de esta planta divina brotan renuevos, y de esta fuente sagrada manan arroyos, de cada uno de los cuales el creyente puede sacar por la fe el alimento que lo fortalece y revive.
¿Y qué es la palabra de Dios sino esta miel? ¿De dónde cae esta miel sino del corazón de Dios? Su mente comunica la palabra, pero su corazón la dicta. Toma las promesas: ¡cuán grandes y preciosas son! ¿No las has hallado a menudo dulces a tu paladar, como la miel y el panal? Cuando alguna porción de la palabra, adecuada a tu necesidad presente, ha sido traída a tu corazón por el poder sellador del Espíritu Santo, ¡cómo todo otro dulce se volvió amargo comparado con este! Tu Padre celestial vio tu aflicción, tu Capitán divino contempló tu conflicto y tu agotamiento, y envió a su Espíritu a depositar aquella dulce promesa en tu corazón triste, y la entrada de la palabra dio luz y consuelo a tu espíritu sombrío.
El amor de Dios en Cristo, ¡oh, es más dulce que la miel! El amor que dio a Cristo, que nos escogió en Cristo, que nos bendijo en Cristo, que nos dio posición en Cristo, ciertamente supera todo conocimiento. Verlo abrirse paso a través de toda la oposición de nuestras mentes incrédulas y de la corrupción de nuestros corazones, y encontrarnos en alguna etapa peculiar de nuestro camino, en alguna crisis dolorosa, en alguna prueba solitaria y amarga, ¡cómo esto ensalza nuestra visión de su grandeza y nos introduce en la experiencia de su dulzura! «Dios es amor»; y en esta verdad, dulce en nuestra experiencia presente, viviremos por toda la eternidad, si es que hemos probado que el Señor es benigno.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - February 20
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.