¡Cuán profundo, cuán terrible, de qué magnitud tan alarmante, de qué tinte tan negro, de cuán arraigada estirpe debe ser el pecado, para necesitar tal expiación, nada menos que la sangre de aquel que era el Hijo de Dios, para borrarlo! ¡Qué esclavo del pecado y de Satanás, qué cautivo del poder de la concupiscencia, cuán profundamente hundido, cuán terriblemente degradado, cuán totalmente perdido y arruinado debe ser el hombre culpable para necesitar un sacrificio como este! «Habéis sido comprados por precio». ¿Has sentido jamás tu esclavitud al pecado, a Satanás y al mundo? ¿Has gemido, clamado, te has entristecido, dolorido y lamentado alguna vez bajo tu miserable cautiverio al poder del pecado? ¿Ha entrado jamás el hierro en tu alma? ¿Has hecho sonar alguna vez tus cadenas, y al hacerlo, al tratar de romperlas, te parecían ceñirse en torno a ti con un peso casi insoportable?
Pero ¿has hallado alguna vez libertad de ellas, alguna ampliación de corazón, alguna dulce salida de la casa de prisión, alguna caída de las esposas de tus manos y de los grilletes de tus pies, de modo que anduvieras en alguna medida de libertad del evangelio? «Habéis sido comprados por precio». Eras esclavo del pecado y de Satanás; estabas encerrado en la celda oscura, donde todo era lobreguez y desaliento; había poca esperanza en tu alma de ser salvo jamás. Pero hubo una entrada de luz del evangelio en tu mazmorra; hubo una salida de la casa de servidumbre; hubo un ser llevado a la luz del rostro de Dios, resplandeciendo en su amado Hijo. Esto no es sólo ser comprado por precio, sino experimentar los efectos benditos de ello.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: May 15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.