El optimismo espera lo mejor sin ninguna garantía de que llegue, y a menudo no es más que silbar en la oscuridad.
La esperanza cristiana, en cambio, es la fe que mira hacia el cumplimiento de las promesas de Dios.
El optimismo es un deseo sin fundamento; la esperanza cristiana es una certeza, garantizada por el propio Dios.
El optimismo refleja ignorancia acerca de si las cosas buenas llegarán realmente. La esperanza cristiana expresa el conocimiento de que cada día de su vida, y cada momento más allá de ella, el creyente puede decir con verdad, sobre la base del propio compromiso de Dios, que ¡lo mejor está por venir!
Fuente y atribución
Autor original: J. I. Packer
Título original: Pithy gems from J. I. Packer — 18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. I. Packer, publicado originalmente en Grace Gems.