Mañana y noche

La esperanza del creyente procede únicamente de Dios

El creyente puede esperar confiadamente en Dios tanto para las necesidades temporales y espirituales como para la gloria venidera, porque el Señor nunca falla.

Es privilegio del creyente usar este lenguaje. Si espera algo del mundo, es una pobre "esperanza" en verdad. Pero si mira a Dios para suplir sus necesidades, ya sean bendiciones temporales o espirituales, su "esperanza" no será vana. Constantemente puede sacar del banco de la fe y ver suplida su necesidad de las riquezas de la misericordia de Dios.

Esto sé: prefiero tener a Dios por mi banquero, antes que a todos los Rothschild. Mi Señor nunca falla en honrar sus promesas; y cuando las llevamos a su trono, jamás las devuelve sin respuesta. Por tanto esperaré solamente a su puerta, pues Él siempre la abre con la mano de su gracia munificente.

Pero tenemos "esperanzas" más allá de esta vida. Pronto moriremos; y entonces nuestra "esperanza procede de Él." ¿No esperamos que cuando yazamos en el lecho de enfermedad, Él envíe ángeles para llevarnos a su seno? Creemos que cuando el pulso esté débil y el corazón palpite con dificultad, algún mensajero celestial se detendrá y nos mirará con ojos amorosos, y susurrará: "¡Espíritu hermano, ven!" Al acercarnos a la puerta del cielo, esperamos oír la invitación de bienvenida: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo."

Esperamos arpas de oro y coronas de gloria; esperamos pronto estar entre la multitud de los resplandecientes delante del trono; miramos hacia adelante y anhelamos el momento en que seremos semejantes a nuestro glorioso Señor, porque "¡le veremos tal como Él es!" Así pues, si éstas son tus "esperanzas," oh alma mía, vive para Dios; vive con el deseo y la resolución de glorificar a Aquel de quien provienen todas tus provisiones, y por cuya gracia en tu elección, redención y llamado, tienes alguna "esperanza" de gloria venidera.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: February 28 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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