Porciones diarias

La fe, como el oro, sale del fuego sin perder nada

Las dudas pueden nublarse, pero ni la fe, ni la esperanza, ni gracia alguna del Espíritu pueden perderse en las llamas; el fuego solo consume la escoria y purifica el oro.

Puedes ser derribado por muchas dudas y temores, y perder el sentido del amor del Señor hacia tu alma, pero no puedes perder la realidad, ni tu fe es destruida por la llama más ardiente. Es como el oro: el fuego derrite y separa la escoria y el estaño, pero nunca toca el oro. En tus pruebas más ardientes tu fe no habrá perdido ni una partícula. Tampoco tu esperanza será destruida, por más que seas derribado acerca de tu estado; porque ni una partícula de esperanza, ni de ninguna gracia cristiana, puede jamás perderse.

La obra del Espíritu Santo es tan indestructible como la obra de Cristo; y así toda gracia que él implanta en el alma permanece allí intacta, no dañada en toda su integridad divina. El amor, la paciencia, la sumisión y la humildad permanecen ilesos en la llama, aunque la escoria mezclada con ellos sea quitada para que resplandezcan con más brillo. Así, aunque seas sumergido en los fuegos más ardientes, no serás destruido, no más que los tres hebreos en el horno de Nabucodonosor o Jonás en el vientre de la ballena.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: February 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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