Pensamientos matutinos

La fe pequeña también llega cuando Jesús es el centro

La fe no se mide por tamaño ni elocuencia. Dios mira la dirección: cuando, aun débil, el corazón se vuelve con confianza a Cristo, su fidelidad responde y fortalece.

La fe no siempre luce igual en la historia de cada persona. En unas, aparece firme y valiente como la del centurión o del anciano de Job; en otras, tímida y temerosa como la de un leproso o un padre con su hijo. Todas, sin embargo, tienen un centro común: miran a Cristo.

La comparación nos roba paz. Hay quienes creen que solo una fe “grande” alcanza a Dios y otros que se callan porque su oración es pequeña. El texto corrige ambas posturas. Si la fe es del Señor, incluso en su forma frágil puede ser preciosa. Cuando los ojos dejan de mirarse a sí mismos y se ponen en Jesús, una sola confianza atraviesa la distancia y deja en el alma el abrazo de Dios. Así se renueva la certeza de ser hijos del Padre.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - June 20

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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