Pensamientos matutinos

La fe que se juzga a sí misma huye de la condena

El que se presenta humilde ante Dios y reconoce su pecado recibe gracia; la autojustificación orgullosa endurece el corazón y termina en condena.

El publicano y el fariseo no se parecen en todo, pero ambos fueron evaluados en presencia de Dios. El primero se acercó consciente de su ruina y recibió justificación; el segundo llegó con su currículo y volvió sin vida transformada. Esto no promueve humillación morbosa, sino la verdad de que el corazón humilde acepta la verdad del evangelio.

Antes de exigir justicia sobre otros, Dios invita a cada uno a sí mismo. Hay una línea entre humildad y autodesprecio: la primera mira al Padre y acoge misericordia, la segunda se queda atrapada en culpa estéril. La Biblia llama a un arrepentimiento real que transforma: juzgarse para ser perdonado, no para hundirse. Quien se coloca en esa luz escucha la voz de Cristo: «Vete y no peques más», y sale restaurado para servir con verdad.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - April 1

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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