Pensamientos para la hora quieta

La flecha que no fue obra del azar

La flecha que hirió a Acab no fue fruto del azar, sino instrumento que cumplió la palabra del Señor anunciada por Elías, dirigida por la soberanía de Dios.

Aquel tirador pagano

En vano se había disfrazado Acab. Fue llevado en su carro, sangrando tras el combate, pues «un soldado arameo disparó al azar una flecha contra las tropas de Israel, y la flecha dio al rey de Israel entre las junturas de su armadura». 1 Reyes 22:34

No, no en el verdadero sentido de la palabra «al azar». Aquel tirador pagano fue solo un instrumento para cumplir lo que «el Señor había hablado por boca del profeta Elías».

¡Uno más grande había emplumado la flecha fatal y la había enviado a su blanco!

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: Thoughts for the Quiet Hour — Excerpts — 7

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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