Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

La fuerza de Dios se perfecciona en nuestra debilidad

Un poco de fuerza en el cristiano es la fuerza de Dios por medio de Cristo, el segundo Adán; cuanto más débiles nos sentimos, más claro es nuestro derecho a esa fuerza y más firme nuestro reclamo sobre ella.

«Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia». Romanos 9:16

«Tienes poca fuerza». Apocalipsis 3:8

«Ve en esta tu fuerza… Yo estaré contigo». Jueces 6:14, 16

Un poco de fuerza en el cristiano es la fuerza de Dios por medio de Cristo, el segundo Adán, y por consiguiente más fuerte que el poder de Satanás y del primer Adán, por muy fuerte que este parezca. Es más: es ya la muerte del viejo hombre, y lo va matando por grados cada vez más, hasta que al fin, cuando dejemos este cuerpo de pecado, lo destruirá por completo. Los creyentes en tal estado pueden considerarse más débiles que antes de haber recibido gracia alguna, pues ya no pueden avanzar en su nuevo y mejor camino con la misma rapidez con que lo hacían en el camino que, por la gracia, han abandonado. Ya no nadan a favor de la corriente sin experimentar resistencia alguna, sino que han de contender incesantemente contra la más resuelta oposición. Así son llevados a sentir su propia insuficiencia y aprenden tanto a atribuir todo su progreso pasado a la gracia divina como a depender de su continua comunicación para su futura seguridad y provecho. Por tanto, en este caso no debemos dejar de orar ni de esperar; antes bien, siendo solo la bondad del Redentor misericordioso lo que preserva y fortalece al pobre y al débil, debemos acercarnos a Él con mayor empeño, con toda nuestra miseria, cansancio y temores. La fuerza de Dios es para los débiles y los vacilantes; y cuanto más débiles nos sentimos, más claro es nuestro derecho a ella y más firme nuestro reclamo sobre ella.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — August 25

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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