La humildad es una gracia poderosa porque nos quita el peso del propio ego y deja el centro en Dios. Quien confía en sí mismo se queda corto; quien reconoce su dependencia se vuelve disponible para recibir fuerza divina en lo cotidiano.
Pero hay un peligro de exceso: desconfiar de todo y de uno mismo hasta renunciar a la misión recibida. Algunos podrían dejar de obedecer por sentirse indignos; otros abandonan justo lo que Dios les había puesto delante. La humildad bíblica no anula la acción, la purifica.
Cuando Dios llama, también habilita. Así, nuestra tarea no es preguntarnos primero si somos aptos, sino responder con obediencia y pedir capacidad. La verdadera grandeza nace cuando dejamos de construir un trono en nuestro propio nombre y permitimos que Cristo nos guíe donde Él nos necesita.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - February 6
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.