Hemos tenido muchos dulces banquetes con nuestro Amado en el "desierto"; pero las provisiones más ricas y el mejor vino están reservados para el final, y la Cena de las Bodas se apresura.
¡Oh, cuán poco hemos visto de su belleza trascendente! Hemos contemplado tanto de su gloria como para hacerle, en nuestro estimar, el principal entre diez mil. ¡Pero hay bastante en Él para llenar a hombres y ángeles de nuevo asombro por toda la eternidad!
Las riquezas de Cristo son absolutamente inescrutables; ¡una mina que jamás podremos agotar hasta la eternidad! Veremos más y más de su gloria a medida que avancemos hacia la perfección. Y oh, la maravillosa gracia que nos será traída en la próxima aparición de nuestro Señor, la cual será la revelación de Jesucristo.
Las visiones de su gloria, que hemos tenido aquí, aunque verdaderas y reales, son tan pequeñas que, comparadas con las que tendremos entonces, será como si nunca le hubiéramos visto, y como si entonces recién se nos revelara.
¡Quedaremos tan arrobados con las visiones de su gloria que jamás podremos apartar la mirada de su rostro resplandeciente para siempre!
Fuente y atribución
Autor original: Anne Dutton
Título original: We shall be so ravished
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Anne Dutton, publicado originalmente en Grace Gems.