Ancha es la senda que conduce a la perdición, y muchos entran por ella; estrecha es la senda que conduce a la gloria, y son pocos, comparativamente, quienes la hallan; ¡dichosos pocos! Y, ¡oh, qué misericordia la de haber guiado nuestros pies hasta allí! Nuestras almas y cuerpos deberían estar consagrados a Él, para glorificarlo por su gracia distintiva!
Pues ¿qué somos nosotros más que otros, para que Él fijara su amor eterno sobre nosotros cuando aún estábamos muertos en transgresiones y en pecados? Bendito sea Dios, que pasa por alto a tantos, y que se ha dignado mirarnos a nosotros, que yacíamos como los demás, muertos en pecado. ¡Infinito en soberanía, infinito en bondad, infinito en poder!
Por qué pasa Él por alto a unos y llama a otros, solo lo sabe Él. Mas Él tendrá misericordia de quien Él quiera tener misericordia. ¡Bendito, para siempre bendito, sea su adorado nombre! ¡Oh, por gracia para servirlo mejor y amarlo más!
Fuente y atribución
Autor original: Mary Winslow
Título original: Walking with Jesus
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Mary Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.