La grandeza espiritual — el carácter santificado, la belleza del alma, la semejanza de Jesús impresa en nuestras vidas y corazones — perdurará para siempre. Dios quiere formar en cada uno de nosotros esta verdadera grandeza espiritual.
Muchos cristianos se desaniman con tristeza, porque parece que nunca llegan a ser mejores. Año tras año, la lucha continúa con los viejos malos hábitos y los feos caracteres, el viejo egoísmo, el orgullo y la amargura — y nunca parecen estar creciendo hacia la victoria.
Sin embargo, Cristo es un maestro sumamente paciente. Nunca se cansa de nuestra lentitud y torpeza como discípulos. Enseñará la misma lección una y otra vez, hasta que la hayamos aprendido. Si tan solo perseveramos, Él nunca se fatigará de nosotros, y su mansedumbre nos hará grandes.
«Así dice el SEÑOR, tu Redentor, el Santo de Israel: Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te enseña para que aproveches, que te guía por el camino que debes seguir.» Isaías 48:17
«Yo te instruiré y te enseñaré el camino que debes seguir; yo te aconsejaré con mis ojos sobre ti.» Salmo 32:8
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Spiritual Greatness
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.