Pensamientos matutinos

La grandeza verdadera nace de un corazón humilde y contrito

Entre dones y ministerios, el reino no honra al que impresiona, sino al que reconoce su necesidad de Dios. La pobreza de espíritu abre un alma donde la gloria no busca aplauso y abraza obediencia.

La pobreza de espíritu no es fracaso ni derrota; es una postura santa. Pablo y los santos la muestran como la puerta de acceso al Reino porque reconoce, con humildad real, que todo don sin Cristo pierde su centro. La grandeza que Dios bendice no se compra con rendimiento, sino con dependencia viva del Padre y obediencia al Evangelio.

El creyente pobre de espíritu confiesa antes de discutir, se corrige antes de reclamar, ora antes de imponer. Sirve aunque suene incómodo, acepta corrección cuando viene de amor y se aparta de la necesidad de parecer justo. Esta vida no lo aplasta; lo acerca al Dios que corrige para restaurar, y lo sostiene para seguir adelante con un corazón más parecido al de Jesús.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - November 12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura