El Padrenuestro

La humillante verdad de depender de Dios cada día

Una meditación sobre nuestra pobreza espiritual y la bondad inagotable de Dios, que nos llama a buscar en oración cada misericordia cotidiana.

Una consideración humillante

«Danos hoy nuestro pan cotidiano». Mateo 6:11

Consideremos nuestra propia pobreza e indigencia. Todos vivimos de las limosnas de Dios y de sus dones gratuitos. Todo cuanto tenemos procede de la mano de la real generosidad de Dios. No poseemos nada sino lo que Él nos da de su despensa. No podemos tener ni un bocado de pan que no provenga de Dios.

Esta es una consideración humillante.

¿Todo es un don? Entonces hemos de buscar cada misericordia en Dios mediante la oración. «Danos hoy». El árbol de la misericordia no dejará caer su fruto a menos que lo sacuda la mano de la oración.

Si todo es un don, entonces advirtamos la bondad de Dios. No hay nada en nosotros que pueda merecer ni corresponder a la bondad de Dios; sin embargo, tal es la dulzura de su naturaleza, que nos da provisión abundante y nos alimenta con lo mejor del trigo. Dios ha hecho llover sobre nosotros misericordias doradas.

Dios nunca se cansa de dar. El panal de la generosidad de Dios sigue destilando. Dios se deleita en dar. «Se complace en la misericordia». Miqueas 7:18. Así como la madre se complace en dar el pecho al niño, Dios ama que tengamos el pecho de la misericordia en nuestra boca.

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Watson

Título original: El Padrenuestro — A humbling

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.

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