Después de ver el arbusto que arde sin consumirse, el corazón aprende una verdad para vivir: el fuego no siempre anuncia ruina, también puede ser presencia divina que protege. Así como la zarza era rodeada de llama y seguía viva, la Iglesia y cada creyente pueden pasar por pruebas sin perder su esencia. Si Dios habita en el interior, hay un yo mayor que sostiene cuando el dolor parece vencer.
Esto no niega el sufrimiento; lo integra. Persisten las noches largas, las traiciones y la fragilidad. Pero en medio de todo, Dios conserva lo esencial: la fe, la esperanza y el amor. No nos llama a negar la flaqueza, sino a hablar de la gracia con la misma honestidad con que confesamos la debilidad. Entonces la victoria deja de ser orgullo personal y se vuelve testimonio: no somos invencibles, pero tampoco perdidos; el fuego prueba y purifica, y el que mora con nosotros no nos deja pasar la noche sin consuelo.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - April 21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.