Pensamientos matutinos

La inmensidad del amor de Cristo que nunca cede

Contemplar el amor de Cristo a su pueblo cambia la oración; no mide nuestro rendimiento, sino que revela un cuidado constante. Su cruz y su presencia convierten la inseguridad en descanso y nos enseñan a amar sin temor.

Cuando Pablo habla de separación en su carta, no está exaltando el mérito de nuestra devoción, sino el amor soberano de Cristo hacia nosotros. Esa corrección es decisiva para tiempos de dolor: nuestras oscilaciones, caídas y temores no pueden definir nuestro destino. Su amor no es intermitente ni condicionado; nace de su propia naturaleza redentora.

Al recorrer la vida del Señor, vemos esa realidad con claridad: Dios encarnado en Belén, compasivo en cada gesto, lloroso junto al dolor ajeno, en agonía en Getsemaní y entregado en el Calvario. Contemplar esta historia no busca emoción pasajera, sino reposo seguro. No preguntamos si Dios nos va a soltar; adoramos que Él ya nos ha tomado de la mano para siempre y nos llama a vivir en esa fidelidad.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - December 25

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura