Podemos tener la plena certeza de que Dios jamás habría permitido que ningún niño fuera muerto, excepto aquellos que ya estaban condenados y predestinados para la muerte eterna.
Fuente y atribución
Autor original: John Calvin
Título original: Pithy gems from John Calvin — 41
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Calvin, publicado originalmente en Grace Gems.