Pablo, aunque dispuesto a sufrir por la causa de Cristo y sin ningún deseo de vengarse, no quiso partir bajo la acusación de haber merecido un castigo injusto, y por tanto exigió ser despedido de manera honorable. No fue un mero punto de honor lo que el apóstol sostuvo, sino la justicia, y no tanto para sí mismo como para su causa. Y cuando se ha hecho una disculpa adecuada, los cristianos nunca deberían expresar enojo personal ni insistir demasiado estrictamente en reparaciones personales. El Señor los hará más que vencedores en todo conflicto; en lugar de abatirse por sus sufrimientos, se convertirán en consoladores de sus hermanos.
Capítulo 17
Pablo en Tesalónica (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 16:35-40
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.