Dios tiene una mano pesada para sus hijos que pecan. Otros padres pueden malcriar a sus hijos con la indulgencia—pero el Señor no malcriará a sus hijos. Si pecamos—sentiremos el peso de la mano de Dios. Debemos agradecérselo, pues aunque trae gran dolor—también nos trae gran seguridad.
Lo peor que le puede suceder a un hombre—es que se le permita pecar y, sin embargo, ser feliz en ello.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Pithy gems from Spurgeon — God has a heavy hand for His sinning children
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.