¿Dónde está la marca de los clavos?
Cuenta una extraña leyenda del viejo Martín. Estaba un día sentado, entregado a sus sagrados estudios, cuando llamaron a la puerta. La puerta se abrió y apareció un desconocido de aspecto señorial, con atavío principesco. «¿Quién eres tú?», preguntó Martín. «Soy Cristo», fue la respuesta. El porte seguro y el tono imperioso del visitante habrían intimidado a un hombre menos sabio. Pero Martín simplemente dirigió a su visitante una mirada profunda y escrutadora, y luego preguntó con calma: «¿Dónde está la marca de los clavos?»
Había notado que faltaba esa señal indudable de la persona de Cristo. No había cicatrices de clavos en aquellas manos enjoyadas. Y el porte regio y el brillante atuendo del impostor no bastaban para probar su reclamo, mientras faltara la marca de los clavos. Confundido por esta pregunta escrutadora, y al quedar expuesta su vil mentira, el príncipe del mal —pues era él— huyó presuroso.
Esta es solo una leyenda, pero sugiere la prueba infalible que debería aplicarse a toda verdad y a toda vida. Hay mucho en estos días que pretende ser de Cristo. Hay quienes querrían que dejáramos a un lado la antigua fe cristiana y aceptáramos nuevas creencias y nuevas interpretaciones. ¿Cómo sabremos si recibirlos o no? La única prueba verdadera es aquella con la que Martín desenmascaró las falsas pretensiones de su visitante: «¿Dónde está la marca de los clavos?» Nada es verdaderamente de Cristo si no lleva esta marca. Un evangelio sin un Cristo herido y moribundo no es el evangelio cristiano. La expiación sustitutiva está en el corazón del cristianismo. La cruz es el centro luminoso del cual brota toda la luz de gozo, paz y esperanza. Aquello que no lleva las marcas del Señor Jesús no puede ser de Él.
«¡Llevo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús!» Gálatas 6:17
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Where is the print of the nails?
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.