La Hora de Silencio

La mirada de fe que da vida

La serpiente de bronce levantada en el asta anticipa la cruz de Calvario, donde Cristo fue identificado con nuestro pecado; la fe sencilla que lo mira halla vida segura.

«Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso sobre un asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguien, este miraba a la serpiente de bronce y vivía». Números 21:9

Veo que la serpiente de bronce reproduce a mayor escala las serpientes voladoras y abrasadoras que han causado tanta miseria y estrago. Así también, recuerdo a mi Salvador, hecho a semejanza de carne de pecado, cargado con el peso espantoso del pecado humano, contado entre los transgresores, identificado tan estrechamente con mi vergüenza y mi maldad.

Veo, además, que el asta sobre la cual se levanta la serpiente de bronce toma la forma de una cruz. Y así tengo un atisbo del Calvario. Fue por la cruz dolorosa, y por el glorioso sacrificio consumado allí — y por nada más — que mi redención fue perfeccionada.

Y veo que Moisés no se conforma con que la serpiente haya sido hecha, sino que él mismo señala a los sufridores hacia ella. Me enseña lo que debo hacer si he sido sanado por Dios. No basta a los moribundos que Jesús haya sido levantado. Yo debo descubrirlo ante ellos e invitarlos a Él.

Veo, una vez más, que la fe sencilla posee un poder sin medida. Alrededor de la serpiente en el asta están los heridos por el veneno y los que perecen. Pero ellos miran hacia arriba, y hay vida en esa mirada. Con sólo que yo vuelva a Jesús, con sólo que lleve a otros a volver, la liberación del alma está asegurada y es cierta.

Fuente y atribución

Autor original: Alexander Smellie

Título original: The Hour of Silence — Numbers 21:9

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.

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