Hay un gran acontecimiento que cada día atrae más admiración que el sol, la luna y las estrellas cuando marchan en sus órbitas. Ese acontecimiento es la muerte de nuestro Señor Jesucristo. Hacia él los ojos de todos los santos que vivieron antes de la era cristiana estuvieron siempre dirigidos; y hacia atrás, a través de los mil años de historia, mira el ojo de los santos modernos. Sobre Cristo, los ángeles en el cielo miran perpetuamente. "Cosas que los ángeles anhelan mirar", dijo el apóstol. Sobre Cristo, los incontables ojos de los redimidos están perpetuamente fijos; y miles de peregrinos, a través de este mundo de lágrimas, no tienen un objeto más alto para su fe, ni un deseo mejor para su visión, que ver a Cristo tal como es en el cielo, y en comunión contemplar su persona. Amados, tendremos muchos con nosotros mientras volvemos el rostro hacia el monte del Calvario. No seremos espectadores solitarios de la temible tragedia de la muerte de nuestro Salvador: solo dirigiremos nuestros ojos hacia aquel lugar que es el foco del gozo y del deleite del cielo, la cruz de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Gems — Focus on Christ
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.