Dios no solo conoce nuestras obras visibles; conoce la raíz de nuestras intenciones.
Ese saber soberano puede producir miedo si lo entendemos mal, pero para el creyente fiel produce descanso.
El mundo juzga apariencias y la iglesia juzga conductas; ambos son necesarios, pero incompletos.
Él ve donde la luz no entra, donde repetimos máscaras, donde guardamos una herida en silencio.
Cuando el Espíritu revela un rincón oscuro, no estamos ante castigo final, sino ante medicina.
Nada puede ocultarse de su vista: no hay pecado menor ni sombra privada que sea eterna.
Por eso, cuanto más profundo miramos con humildad, más se abre la puerta para su gracia.
Abrimos ventanas de conciencia sin excusas y le pedimos a Dios que limpie, transforme y renueve.
Ese examen no nos destruye; nos vuelve libres para amar, porque su verdad no busca humillarnos sin fin, sino restaurarnos en su misericordia.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - April 7
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.