Perlas de Spurgeon

La muerte de Cristo es el gran destructor del pecado

Solo la sangre de Jesús puede herir de muerte el pecado; contemplar la cruz es ver su maldad, su motivo de santidad y el poder que santifica.

Ninguna flecha traspasará jamás el corazón del pecado, a menos que esté bañada en la sangre de Jesús.

Cuando veo el pecado castigado en Cristo, veo la maldad del pecado.

Cuando veo a Cristo muriendo por mi pecado, veo el gran motivo para que yo muera a mi pecado.

Cuando contemplo sus angustias y dolores por mí, veo una razón para ofrecer abundantes sacrificios a fin de glorificarlo.

Amados, la muerte de Cristo es el gran destructor del pecado, y quien verdaderamente la conoce y la comprende sentirá su poder santificador.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Pithy gems from Spurgeon — No arrow will ever pierce the heart of sin—unless it is

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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