Simón Pedro negó a su Maestro. Los pormenores han sido señalados en las observaciones sobre los otros Evangelios. El principio del pecado es como el desbordamiento de las aguas. El pecado de la mentira es un pecado fecundo; una mentira necesita otra para sostenerse, y esa otra a otra. Si un llamamiento a exponernos al peligro es claro, podemos esperar que Dios nos habilite para honrarlo; si no lo es, podemos temer que Dios nos deje para avergonzarnos a nosotros mismos.
No dijeron nada acerca de los milagros de Jesús, con los cuales había hecho tanto bien y que probaban su doctrina. Así los enemigos de Cristo, mientras riñen con su verdad, cierran voluntariamente sus ojos ante ella. Él apela a los que lo oyeron. La doctrina de Cristo puede apelar con seguridad a todos los que la conocen, y los que juzgan con verdad dan testimonio de ella. Nuestro resentimiento ante las injurias nunca debe ser apasionado. Él razonó con el hombre que le hizo el agravio, y así podemos hacer nosotros.
Jesús ante Pilato: Parte 1 (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — John 18:13-27
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.