El principio de toda obediencia es la mortificación de la carne, la cual por naturaleza no podemos soportar. Después de habernos sometido y sujetado a Dios, la carne seguirá rebelándose y mostrándose indómita contra el espíritu, hasta que Dios nos arrebate sus seducciones.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Manton
Título original: Short quotes from Thomas Manton — 64
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Manton, publicado originalmente en Grace Gems.