Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La obra de la fe que nutre el alma cada día

Cristo enseña que el pan espiritual se recibe creyendo en Él. No basta con saber que satisface; hay que recibirlo en la vida, asimilando su verdad por la fe que transforma el corazón cada día.

Las personas se preguntan cómo pueden comer el pan espiritual. No pueden verlo ni tomarlo con sus manos. Cuando se les dice que trabajen por el alimento que perdura para vida eterna, preguntan cómo pueden hacerlo. Aquí Cristo dice que la manera de trabajar por ese alimento espiritual es «creer en Él».

Por supuesto, creer en Cristo debe entenderse en su sentido más pleno. Simplemente creer que el pan satisfará el hambre no satisfará por sí mismo a ningún hombre hambriento; debe realmente comer del pan para que sus cualidades nutritivas se asimilen a su organismo. Y simplemente creer que Cristo es capaz de suplir todas las necesidades de nuestra alma no nos traerá por sí mismo satisfacción espiritual. Cristo debe ser recibido en nuestra vida.

Existen diferentes maneras de creer. Una persona puede leer en un libro de astronomía que el sol está a unos noventa millones de millas de distancia. Cree la afirmación, pero no tiene ningún efecto particular en su manera de vivir; no está pensada para tener ese tipo de efecto. En cambio, cuando lee que quien cree en el Señor Jesucristo será salvo, la verdad está destinada a bendecirlo conduciéndolo, en primer lugar, a confiar en Cristo para su salvación; luego, a seguirlo como su Maestro; y por último, a ver transformada su vida impía en una belleza semejante a la de Cristo. Así sucede con toda verdad espiritual. El simple recibirla no basta: debe asimilarse, como el alimento se asimila en el cuerpo.

Los versículos bíblicos de la mañana deben convertirse en el gozo del cristiano, o en su refugio, o en su inspiración, o en su advertencia, o en su influencia transformadora, en medio de las luchas y los afanes del día.

Conviene notar también que no hemos de obtener este alimento espiritual trabajando por él, sino únicamente creyendo en Cristo. Vivimos por la fe.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Work of Faith

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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