Si recibiéramos las bendiciones sin pedirías, las tendríamos por cosas meramente comunes; pero la oración vuelve las piedras comunes de las provisiones terrenales de Dios más preciosas que los diamantes; y nuestra oración espiritual talla el diamante y hace que resplandezca más. Tras una larga persecución, el cazador aprecia al animal, porque ha puesto en él su corazón y está resuelto a obtenerlo; y aún más cierto es que, tras un largo hambre, quien entonces come halla su alimento mucho más sabroso. Así la oración endulza la misericordia. La oración nos enseña su preciousness. Es la lectura del documento de venta, de la cuenta, de los inventarios de la propiedad, antes de que la herencia y las propiedades sean efectivamente transferidas. Conocemos el valor de la compra leyendo su voluntad en la oración, y cuando hemos gemido nuestra propia expresión de su precio incomparable, entonces es cuando Dios nos concede la bendición. La oración va delante de la bendición, porque nos muestra su valor.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Gems — Prayer Before Blessings
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.