La oración
La oración es el fuelle de los afectos; sopla los santos deseos y los ardores del alma.
La oración tiene poder con Dios. Es la llave que abre el tesoro de la misericordia de Dios.
La oración mantiene el corazón abierto a Dios, y cerrado al pecado.
La oración mitiga los hinchazones de la concupiscencia.
La oración es el arma del cristiano, que dispara contra sus enemigos.
La oración es la medicina soberana del alma.
La oración santifica toda merced (1 Tim. 4:5).
La oración es disipadora de la tristeza, pues al dar salida al dolor, alivia el corazón. Cuando Ana hubo orado, "se fue por su camino, y ya no estuvo más triste" (1 Samuel 1:18).
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Watson
Título original: Un Cordial Divino — Prayer
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.