Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La paciencia divina espera el fruto del arrepentimiento

El hacha junto a la raíz revela la paciencia de Dios, que espera el arrepentimiento del pecador sin olvidar que el juicio permanece siempre cerca y listo.

La imagen es muy sugerente. El hacha tendida junto a la raíz del árbol, o levantada en la mano del leñador para herir, muestra que el juicio está suspendido, presto a caer. En cualquier momento el árbol puede ser derribado. El hacha colocada junto a la raíz sin uso habla de la paciencia del labrador; está esperando para ver si el árbol estéril aún dará fruto.

El hacha apoyada silenciosamente contra el árbol es muy significativa. El sentido es bien claro. Dios espera mucho tiempo a los pecadores impenitentes para que vuelvan a Él; es lento para castigar o para poner fin al día de la oportunidad; desea que todos se arrepientan y sean salvos. Sin embargo, no debemos jugar con la paciencia y la longanimidad divinas. Debemos recordar que, aunque el hacha no esté levantada para herir, no hay un instante en que no esté cerca, lista para usarse; en que la orden no pueda llegar: «¡Apresúrate al juicio!» El hacha de la muerte en realidad reposa todo el tiempo a la raíz de toda vida. No hay un momento en que no sea cierto que hay solo un paso entre nosotros y la muerte.

La posición del hacha junto a la raíz sugiere que su uso no es podar, sino derribar. Dios tiene dos hachas. Una la usa para podar sus árboles, quitando las ramas estériles y limpiando las ramas fructíferas para que den más fruto. La obra de este hacha no es juicio ni destrucción, sino misericordia y bendición. Es el árbol bueno, el fructífero, el que siente su filo.

Después, Dios tiene otra hacha que solo usa en juicio, para derribar aquellos árboles que, después de todo su cultivo, no dan ningún fruto. La vida es toda ella muy crítica. No hay un momento en ningún día del cual no dependan todos los destinos de la eternidad. Ciertamente es algo infinitamente peligroso para un alma inmortal descansar una hora con el hacha del juicio esperando asestar el golpe que pondrá fin para siempre al día de la misericordia. Solo la mayor insensatez puede ser ciega al deber en un caso así.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Divine Patience

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura