El año devocional de Miller

La paciencia que sabe esperar

A veces, el amor más sabio es detenerse y dejar que Dios obre sin nuestra prisa.

Necesitamos la paciencia de Cristo para que nos guarde de ayudar en exceso a los demás. Ningún peligro es mayor que ese amor demasiado solícito cuando se acercan los necesitados. Quisiéramos ayudar demasiado, o demasiado pronto; quisiéramos alzar cargas que Dios querría que la persona llevara un poco más por su propio bien; quisiéramos allanar un camino que convendría dejar escabroso; quisiéramos apresurar una lección que se aprendería mucho mejor de manera lenta; quisiéramos forzar la flor a abrirse antes del tiempo señalado por Dios, echando a perder así su obra perfecta.

Queremos apresurar el desarrollo espiritual de las vidas, sin conformarnos con esperar a que llegue de modo natural. Hay cientos de vidas dañadas por la impaciencia de personas buenas que desean hacerles bien.

Si de verdad hemos de ser útiles a otros, nunca debemos esforzarnos demasiado en ayudar. En nuestro afán, es difícil hacer solo lo poco que nos corresponde y luego apartarnos para dejar que Dios obre. Sentimos que deberíamos estar haciendo algo; pero, en realidad, nuestro hacer es solo una intromisión dañina, y haríamos mejor en mantener las manos quietas.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - March 3

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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