Palabras diarias para los peregrinos de Sion

La palabra viva que comunica vida al alma

La palabra de Dios no es una letra muerta, sino que, cuando el Verbo encarnado la habla al corazón, comunica vida divina que jamás perece y despierta la conciencia al temor del Señor.

¿Qué significa que la palabra de Dios sea "viva"? ¿Que se mueve con rapidez y velocidad? Ciertamente se dice de la palabra de Dios que "corre velozmente" (Salmo 147:15), pero ese no es el sentido del término "viva" en el texto. Allí significa "viviente" y corresponde a la expresión "oráculos vivientes" (Hechos 7:38). Es una antigua palabra que significa "viviente", como en la frase "que juzgará a los vivos y a los muertos" (2 Timoteo 4:1). Así leemos que Coré, Datán y Abiram "bajaron vivos al abismo" (Números 16:30), y que el Señor "dio vida" a los que antes estaban muertos en delitos y pecados (Efesios 2:1). La palabra "viva", pues, no significa moverse con velocidad, sino "viviente" o más bien "comunicadora de vida", distinguida así de la letra muerta.

La verdad, tal como se halla en la desnuda palabra de Dios, es inerte y muerta; y como tal no tiene poder para comunicar lo que no posee en sí misma, esto es, vida y poder a los corazones del pueblo de Dios. Allí permanece en letras y sílabas, tan sin vida como los tipos con que fue impresa. Pero cuando el Verbo encarnado toma la palabra escrita y la habla al corazón y a la conciencia de un vaso de misericordia, ya en letra o en sustancia, entonces la inviste de vida divina, y entra en el alma, comunicándole una vida que jamás puede morir. Como dice Santiago: "De su propia voluntad nos hizo nacer por la palabra de verdad." Y también Pedro: "Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre" (1 Pedro 1:23). Las realidades eternas son llevadas al alma, fijadas y aseguradas por una mano todopoderosa. La conciencia es vivificada en el temor de Dios, y el alma es levantada de la muerte en el pecado, o de la muerte en la mera profesión, a una vida celestial, nueva y sobrenatural.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: February 10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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