Vivimos como si las alegrías simples fueran fruto de nuestra habilidad, pero el evangelio las reubica: cada provisión, cada puerta de ayuda y cada mano extendida fueron posibles porque el Hijo de Dios se hizo pobre por nosotros. Él, que era rico en gloria, no ocultó su trono para mostrarnos su amor; se dejó acercar a nuestra pobreza para llenarnos de herencia eterna.
Cuando contemplamos ese contraste, los momentos ordinarios de la vida cambian de nombre: una taza de agua, un abrazo en la crisis, una provisión inesperada, incluso el silencio que fortalece, dejan de parecer accidentes y se convierten en mercadería de gracia. Esta verdad no alimenta orgullo espiritual, sino gratitud activa: recibimos, usamos y compartimos. Y al compartir, imitamos al Señor que descendió para enriquecernos con su propia vida.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - February 19
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.