Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La promesa de la oración verdadera y perseverante

Estas promesas exigen ser leídas a la luz de la Escritura: pedir, buscar y llamar han de ser oración verdadera, con fe, santidad y entrega a la voluntad de Dios.

Estas son promesas muy positivas — y, sin embargo, deben leerse con inteligencia, a la luz de otras Escrituras que explican y matizan estas palabras. No es todo pedir lo que recibe; pues hay un pedir que no es verdadera oración.

Algunos piden sólo de palabra — sin deseo real en su corazón.

Algunos piden con egoísmo — para consumir el don divino en sus pasiones.

Algunos piden con rebeldía — sin someterse a la voluntad de Dios.

Algunos piden sin fe — sin esperar ninguna respuesta.

Algunos piden con pereza — sin estar dispuestos a hacer su propia parte.

Algunos piden con ignorancia — por cosas que no serían bendición si les fueran concedidas.

Es muy claro que en estos casos, quienes piden no recibirán.

Así que no literalmente «todos» los que buscan hallan. El buscar debe ser fervoroso. Hay una palabra notable en uno de los antiguos profetas: «Me buscaréis y me hallaréis — cuando me busquéis con todo vuestro corazón.» El buscar debe ser también por cosas buenas. Si nuestra búsqueda es de cosas pecaminosas, o de bienes mundanos que obrarían en nosotros daño espiritual — Dios no nos dará lo que buscamos. Entonces debemos vivir rectamente. «No negará ningún bien — a los que andan en integridad.» La cosa en sí misma debe ser buena; y debemos andar por senderos de obediencia — o no hay promesa de recompensa para nuestra búsqueda.

De igual manera, no es a todo llamar a quien Dios abre la puerta. Hay llamadas tímidas que no indican ni deseo ni fe, como cuando niños traviesos tocan el timbre de una puerta y luego salen corriendo, sin deseos de entrar. Es cuando llamamos a la puerta correcta, y llamamos con expectativa, con fe y con importunidad — cuando la puerta se abre con gracia. Así, al interpretar esta maravillosa promesa de oración, debemos leer en estas palabras su verdadero significado. El pedir, el buscar, el llamar — deben ser verdadera oración.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Prayer Promise

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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