¡Cuán cuidadosos y solícitos deberíamos ser de tener dos puntos bien asegurados en el corazón! Primero, estar en lo cierto en cuanto al fundamento. "¿Creo yo en el Hijo de Dios? ¿Tengo perspectivas claras de la filiación, la deidad y la pura humanidad de Cristo? ¿He bebido algún error secreto? ¿Escondo en mi seno alguna doctrina corrupta? ¿Es sano mi credo? ¿Es la palabra de Dios recibida por mí, como Dios la ha revelado, en un corazón creyente?" Cuántos están equivocados en cuanto al fundamento mismo.
Luego viene: "¿Estoy yo sobre el fundamento? ¿Me puso allí Dios mismo? ¿Vi su idoneidad para mi alma perdida y arruinada? ¿Tomó el bendito Espíritu de las cosas de Cristo y me las reveló en la hora de necesidad? ¿Fue el Hijo de Dios hecho precioso a mi alma por un acto de fe? ¿Le miro, me aferro a él, le anhelo, dependo de él y confío del todo en su Persona y obra?"
La siguiente pregunta importante es: "¿Cómo está la superestructura? ¿Ha obrado el Espíritu Santo algo con poder divino en mi alma? La fe que profeso, ¿es de Dios? La esperanza que gozo, ¿creo que vino del Señor mismo para sostener mi alma en la tormenta? Mi arrepentimiento, ¿es genuino? Mi profesión, ¿es sincera? Mi conducta, ¿es consistente? Mi conciencia, ¿es tierna? Mis deseos, ¿son espirituales? Mis oraciones, ¿son fervientes? Mi corazón, ¿es honesto? ¿Está mi alma recta delante de Dios? ¿En qué fundamento me apoyo, y en qué superestructura? ¿Cuelgo todas mis esperanzas en Cristo como la Roca, y toda mi religión en la obra del Espíritu Santo en mi corazón?"
Si puedes responder a estas preguntas como en la presencia de Dios: "Sí, sí, diez veces sí"; entonces estás bien, estás bien. Si estás sobre el fundamento que Dios ha puesto en Sion, estás bien; estás bien si Dios el Espíritu ha obrado una fe viva en tu corazón. Pero estás equivocado, estás equivocado, si no estás sobre el fundamento de Dios; estás equivocado, y ello para la eternidad, a menos que el Espíritu Santo esté obrando en tu conciencia.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: January 28
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.