«Y sabemos que todas las cosas cooperan para bien a los que aman a Dios, a los que son llamados conforme a su propósito.» Romanos 8:28
Considera aquí la sabiduría de Dios, que puede hacer que las peores cosas imaginables se vuelvan para bien de los santos. Él puede, mediante una química divina, ¡extraer oro de la escoria! Dios enriquece empobreciendo; Él hace crecer la gracia mediante la disminución de los bienes. Cuando la criatura se aleja más de nosotros, es para que Cristo se acerque más a nosotros.
Dios obra de manera admirable. Saca orden de la confusión, y armonía de la discordia. Dios suele ayudar cuando hay menos esperanza, y salva a su pueblo por el camino que ellos creían que los destruiría. Se valió de la malicia del sumo sacerdote y de la traición de Judas para redimir al mundo.
Tendemos a encontrar defectos en el trato de Dios con nosotros, lo cual es como si un hombre iletrado censurase la ciencia, o un ciego hallase defectos en la obra de un paisaje. «El hombre vacío adquiriría sabiduría» (Job 11:12). Los necios pretenden llamar a la sabiduría de Dios al tribunal de la razón humana.
Los caminos de Dios son «inescrutables» (Romanos 9:33). Más conviene admirarlos que sondearlos.
¡Cuán estupenda e infinita es esa sabiduría, que hace que las dispensaciones más adversas obren para el bien de sus hijos!
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Watson
Título original: Un Cordial Divino — A divine
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.