No hay daño en mirar hacia adelante, pero es insensato intentar cargar las cargas de la semana que viene. No hay nada de malo en mirar hacia adelante, pero la ansiedad innecesaria respecto al futuro no solo es inútil sino perjudicial, y además evidencia falta de confianza implícita en el cuidado de nuestro Padre celestial para con su pueblo redimido. La preocupación mira tembloroso hacia adelante, pero nunca acelera, y siempre obstaculiza la velocidad en la carrera de la vida.
Sin embargo, muchos arrastran la vida cargados con toda clase de preocupaciones innecesarias, y nunca están en su elemento sino cuando esperan aún más problemas. Siempre están acechando nubes, y nunca se contentan con descansar bajo el sol.
Pablo tiene una palabra acerca del pecado de preocuparse. «Por nada estéis afanosos» (Filipenses 4:6). La razón es que estamos en el mundo de Dios, y Él es capaz y está dispuesto a cuidar de todas sus criaturas. «Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien» (Romanos 8:28). El problema presente debe reconocerse como divinamente permitido, y como una segura garantía de dirección en medio de las pruebas futuras.
El espíritu de preocupación debe ser desplazado por el fluir entrante de «la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento». Solo eso asegurará la victoria completa.
Nunca cargues más de una clase de problema a la vez. Algunas personas cargan las tres clases de problema a la vez: todo lo que han tenido, todo lo que tienen ahora y todo lo que esperan tener.
John Wesley dijo: «¡No me atrevo a preocuparme, así como no me atrevo a blasfemar y jurar!»
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Pittman
Título original: it is unwise to try to carry next week's burdens
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Pittman, publicado originalmente en Grace Gems.