Pensamientos vespertinos

La santa libertad del creyente redimido en Cristo Jesús

Unidos a Cristo, el creyente queda libre de la ley como pacto condenatorio y es llevado a una obediencia amorosa, filial y gozosa mediante el poder vivificante del evangelio.

La «ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús» designa aquí al evangelio de Cristo, llamado ley por la emancipación que concede respecto al código mosaico, «ley de pecado y muerte». En cuanto a pacto, el creyente queda libre de ella: su unión con Cristo lo libra de su poder condenatorio. Ya no busca en ella la vida ni reposa en ella su esperanza; bajo la influencia de una obligación mayor, su unión con el Salvador, produce fruto para Dios. Nunca hubo libertad tan gloriosa, una libertad asociada con la más amorosa, sincera y santa obediencia.

El instrumento de esta libertad es la «ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús». El evangelio revela el camino de salvación en Cristo: habla de perdón, adopción, aceptación y santificación, todo ello fluyendo al alma por la fe en su amado Hijo. Presenta a Dios extendiendo su mano de misericordia al más vil pecador, recibiendo al pródigo en su hogar y abrazando al rebelde arrepentido. Es una ley vivificante; sus doctrinas, preceptos, promesas y esperanzas están animadas de vida espiritual. «Las palabras que yo os hablo —dice Jesús— espíritu son y son vida.»

Creyente, una libertad santa, filial y gozosa es tu derecho de nacimiento. Es la libertad de un pecador perdonado y justificado, de un hijo reconciliado y adoptado, de aquel para quien «ya no hay condenación». ¡Oh, hijos de Dios, alzad a este alto y celestial llamamiento! Vuestra libertad fue comprada a gran precio; no la menospreciéis. Es santísima; no la profanéis. Sean estos los anhelos del alma: «Señor, mi dulce privilegio es obedecerte; mi mayor descanso, llevar tu yugo. ¡Cuánto amo tu ley según el hombre interior! Me deleito en hacer tu voluntad, Dios mío.»

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - November 22

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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