De la doctrina de la segunda venida de Cristo se nos exhorta a la pureza y a la piedad. Este es el efecto del conocimiento verdadero. Se nos impone una santidad muy exacta y universal, sin conformarnos con medida o grado alguno inferior. Los verdaderos cristianos esperan cielos nuevos y una tierra nueva; libres de la vanidad a la que están sujetas las cosas presentes y del pecado con que están contaminadas. Solo aquellos que están vestidos con la justicia de Cristo y santificados por el Espíritu Santo serán admitidos a morar en este santo lugar. Fiel es el que ha prometido. Aquellos cuyos pecados son perdonados y han hecho su paz con Dios son los únicos seguros y felices; seguid, pues, la paz, y eso con todos los hombres; seguid la santidad así como la paz. No esperéis ser hallados en aquel día de Dios en paz, si sois perezosos y ociosos en este vuestro día, en el cual debemos acabar la obra que se nos ha dado a hacer. Solo el cristiano diligente será el cristiano feliz en el día del Señor. Nuestro Señor vendrá súbitamente a nosotros, o pronto nos llamará a sí; ¿y nos hallará ociosos? Aprended a hacer un buen uso de la paciencia de nuestro Señor, que aún retrasa su venida. Los hombres soberbios, carnales y corruptos procuran forzar algunas cosas para que parezcan estar de acuerdo con sus perversas doctrinas.
Pero esta no es razón para que las epístolas de Pablo, o cualquier otra parte de las Escrituras, sean dejadas a un lado; pues los hombres, dejados a sí mismos, pervierten todo don de Dios. Busquemos, pues, tener nuestras mentes preparadas para recibir las cosas difíciles de entender, poniendo en práctica las que son más fáciles de entender. Pero ha de haber negación de nosotros mismos y desconfianza de nosotros mismos, y sumisión a la autoridad de Cristo Jesús, antes de que podamos recibir de todo corazón todas las verdades del evangelio; por tanto, estamos en gran peligro de rechazar la verdad. Y cualesquiera opiniones y pensamientos de los hombres que no estén conforme a la ley de Dios y autorizados por ella, el creyente los reprueba y aborrece. Los que son apartados por el error caen de su propia firmeza. Y para que evitemos ser apartados, debemos procurar crecer en toda gracia, en fe, y en virtud, y en conocimiento. Trabajad por conocer a Cristo más claramente y más plenamente; por conocerlo de modo que seáis más semejantes a él y lo améis mejor. Este es el conocimiento de Cristo que el apóstol Pablo anhelaba y deseaba alcanzar; y los que gustan este efecto del conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, al recibir tal gracia de él, le darán gracias y lo alabarán, y se unirán en atribuirle gloria ahora, con la plena seguridad de hacer lo mismo en lo porvenir, para siempre.
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 2 Peter 3:11-18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.