Comentario Devocional y Práctico

La suprema dignidad de Cristo sobre Moisés

Cristo, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe, es el Dueño y Soberano Gobernante de su Iglesia, superior a Moisés y digno de toda perseverancia.

A Cristo debe considerársele como el Apóstol de nuestra profesión, el Mensajero enviado por Dios a los hombres, el gran Revelador de aquella fe que profesamos tener, y de aquella esperanza que profesamos abrigar. Como Cristo, el Mesías, ungido para el oficio de Apóstol y de Sumo Sacerdote a la vez. Como Jesús, nuestro Salvador, nuestro Sanador, el gran Médico de las almas. Considerémoslo así. Consideremos lo que él es en sí mismo, lo que es para nosotros, y lo que será para nosotros en adelante y para siempre. Los pensamientos íntimos y serios acerca de Cristo nos llevan a conocer más de él. Los judíos tenían una alta opinión de la fidelidad de Moisés, pero su fidelidad no era sino un tipo de la de Cristo. Cristo era el Señor de esta casa, de su iglesia, de su pueblo, así como también su Hacedor. Moisés fue un siervo fiel; Cristo, como el Hijo eterno de Dios, es el legítimo Dueño y Soberano Gobernante de la Iglesia. No basta con comenzar bien en los caminos de Cristo, sino que se requiere firmeza y perseverancia en ellos hasta el fin. Cada meditación sobre su persona y su salvación sugerirá mayor sabiduría, nuevos motivos de amor, confianza y obediencia.

Se amonesta a los hebreos acerca del pecado y el peligro de la incredulidad (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Hebrews 3:1-6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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