Mira la tela de araña, y contempla en ella la imagen más sugestiva de la religión del hipócrita.
Está hecha para atrapar su presa—la araña se engorda con las moscas, y el fariseo tiene su recompensa. Los necios caen fácilmente en las trampas de las profesiones ruidosas de los fingidores, y aun los más prudentes no siempre logran escapar. Felipe bautizó a Simón el Mago, cuya declaración engañosa de fe fue tan pronto reventada por la severa reprensión de Pedro. La costumbre, la reputación, la alabanza, el ascenso y otras moscas son la presa menor que los hipócritas atrapan en sus redes.
Una tela de araña es una maravilla de habilidad—mírala y admira las astucias del cazador. ¿No es igualmente diestra la religión del engañador? ¿Cómo hace que una mentira tan descarada parezca una verdad? ¿Cómo logra que su oropel cumpla tan bien el propósito del oro?
La tela de araña sale toda de las entrañas de la propia criatura. La abeja recoge su cera de las flores; la araña no chupa flores, y, sin embargo, hila su material hasta cualquier longitud. Así también los hipócritas hallan su confianza y su esperanza en sí mismos; su ancla fue forjada en su propia fragua, y su cable trenzado por sus propias manos. Ellos mismos echan su cimiento y labran las columnas de su propia casa, desdeñando ser deudores de la soberana gracia de Dios.
Pero una tela de araña es muy frágil. Está primorosamente tejida—pero no duraderamente fabricada. No resiste la escoba del siervo ni el bordón del caminante. El hipócrita no necesita gran fuerza para hacer añicos su esperanza—un simple soplo de viento basta. Las telarañas hipócritas caerán pronto cuando la escoba de la destrucción comience su obra purificadora.
Lo cual nos recuerda un pensamiento más, a saber, que tales telarañas no pueden tolerarse en la casa del Señor—Él verá que ellas y quienes las tejen sean destruidas para siempre. Oh alma mía, descansa en algo mejor que una tela de araña. ¡El Señor Jesús es tu eterno escondite!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: August 8 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.